NARRATIVO
En alguna ciudad hay barrios muy tristes; son tan sucios y destartalados que cuesta imaginar el aspecto que podían tener antaño. En una de estas calles, un día el duende del viento se poso en el borde de los cristales y miro adentro. Vio un viejecito de negro sentado junto a una mesa. Parecía que había dejado de respirar, como si ya no fuera de este mundo; sin embargo, su corazón seguía latiendo, pero muy débilmente, muy tristemente. Aquel viejecito se sentía solo, ya que su perro había muerto, su gato se había ido y nunca venia nadie a verlo. Soñaba con una buena lumbre en su estufa y con un mantel limpio en la mesa y, sin duda, soñaba aun con más cosas. El duende del viento estaba consternado. –No había visto nunca semejante tristeza- exclamo derramando una lagrima de compasión hacia el viejecito. Luego empujo la ventana para entreabrirla y un rayo de sol dio en el rostro del viejecito. El duende del viento le saludo alegremente e hizo caer su lágrima en un vaso que estaba sobre la mesa y, puesto que quería regalar otra cosa al viejito, añadió una hora que, por casualidad, se había prendido a su abrigo. La hojita seca reverdeció de golpe al tocar la lagrima; creció y dio una flor que adorno la ventana. Los vecinos paraban para admirarla, preguntándose cual era esa planta tan maravillosa. No podían creer que hubiera crecido en una gota de agua salada – la lágrima del duende -. Este ya se había ido en busca de otras aventuras y no supo que aquella horrible callejuela se había vuelto tan alegre y animada. Las flores se abrieron en todas las ventanas y, poco a poco, la gente volvió a saludarse y a charlar.
INFORMATIVO
GRACIAS A UNA PLANTA, ENCUENTRAN A ANCIANO ABANDONADO.
Los hechos sucedieron en un barrio marginal, al sur de la cuidad.
En la tarde del Lunes un vecino del sector que pasaba casualmente por allí, encontró en una ventana una planta muy curiosa que logro llamar su atención; según el mismo explica; al acercase para mirarla detalladamente, se llevo la sorpresa de que en el interior de la casa se hallaba un hombre bastante anciano postrado en una silla y en condiciones muy extrañas. El vecino inmediatamente dio aviso a las autoridades competentes, las cuales llegaron rápidamente y trasladaron al anciano al hospital para prestarle la atención requerida. En este momento se encuentra en valoración, pero no se tiene ningún dato de algún familiar o persona cercana que pueda dar información sobre el.
ARGUMENTATIVO
Con respecto al asusto de los ancianos mayores, tengo que decir que me parece el colmo, como hay algunas personas que puedan abandonar a seres tan queridos como lo son los abuelos. Después de que ellos dieron toda su vida y su juventud los sus seres queridos. A demás, aparte de eso a medida que se van haciendo más viejitos, ellos se vuelven más frágiles, parecen niños grandes, a los cuales hay que brindarles atenciones y cuidados especiales. Ojala y muchos tomen conciencia de que ellos también son seres humanos, que merecen todo nuestro respeto, apoyo y sobre todo nuestra compañía.


